¿Cuánto ayuda la IA a ahorrar en viajes?
Quiero que pienses en tus viajes, vacaciones o paseos hechos en los últimos 4 años (claramente, al salir de una pandemia nos volvimos más nómadas de lo que pensábamos que podríamos ser). Quiero que analices cómo los organizaste: usaste Excel, un grupo de WhatsApp quizás, anotaste en un par de agendas, compartiste un Drive, contrataste a una agencia de viajes o simplemente pagaste unos boletos y el resto "luego lo vemos".
Y sí, en su mayoría muchos viajeros y yo nos seguimos organizando de esta manera, pero desde 2024 en adelante algo cambió, y es la famosísima IA. La vemos en todas partes para diferentes soluciones. Hay quienes le llaman burbuja, otros que la usan como terapeuta, médico, asistente y un sinfín más, porque ahora la IA es todo y al mismo tiempo nada. (Depende de a quién le preguntes).
El viaje, como experiencia única de introspección del ser humano, no ha estado exento de ser tocado por esta mano invisible pero bastante útil. Para hacernos una idea global: el 37 % de los estadounidenses que planeaban viajar en verano usaron IA para recomendaciones de destino, restaurantes y actividades, armado de itinerarios, planificación de presupuesto e investigación (Allianz/Ipsos). Además, Adobe nos dejó este datazo: el 29 % de los consumidores estadounidenses ha usado IA para planificar viajes, y el tráfico hacia sitios de viajes proveniente de IA generativa creció 3.500 % interanual en julio de 2025.
Ahora hablemos de Latinoamérica. Aunque se presume que podemos estar un poquito atrás y tampoco tenemos datos oficiales, hemos preguntado a nuestros viajeros si han usado IA para planificar alguna parte de su viaje y un 14 % respondió que SÍ. Este dato no representa una estimación amplia, pero nos catapultó a la siguiente pregunta: ¿realmente, si uso IA, puedo ahorrar en mi viaje?
SÍ y bueno, NO.
La IA reduce el costo de buscar, no el precio de comprar. Y esa distinción es probablemente la que casi nadie hace.
Hay un dato que lo confirma mejor que cualquier otro, y viene de la propia industria. Expedia encuestó a más de 5.700 viajeros en Estados Unidos, Reino Unido e India: el 53 % se siente cómodo dejando que la IA le sugiera opciones de viaje, pero solo el 8 % se siente cómodo reservando a través de una plataforma de IA. Dos tercios el 66 % dijeron directamente que no confiaban en que un asistente de IA comprara algo en su nombre. Es decir: usamos la IA para imaginar el viaje, no para pagarlo. Y donde no ponemos la tarjeta, tampoco estamos ahorrando.
Primero hablaremos de dónde sí nos ayuda a "ahorrar".
Costo de oportunidad: la IA puede ayudarnos a ver opciones que no estaban en nuestro radar, lo que permite comparar diferentes precios que se adecuen a nuestro presupuesto.
Tiempo, el ahorro palpable: aquí sí ganamos todos, y lo digo de primera mano, porque es el uso que yo le doy en mi planificación. Hacer una búsqueda de hoteles y actividades en diferentes plataformas puede tomar horas, y siento que la IA nos ayuda a ahorrarlas. Con esto quiero decir que, al condensar la información, sí ahorramos en tiempo, pero no en dinero: las opciones en el mercado de reservas para cualquier tipo de servicio de viaje están abiertas al público; el tema es poder verlas todas y tomar la mejor decisión.
Alternativas: acá va atado al tiempo. Si puedes reunir más información en menos tiempo, es posible que veas alternativas más económicas para tu viaje, y esto a su vez representa decisiones más justas para tu bolsillo.
Hablemos ahora de dónde NO es real el ahorro y además estamos perdiendo tiempo.
Un chatbot no ve precios en tiempo real. Esta es la confusión central del mercado. Google Flights, Hopper y Skyscanner predicen caídas de precio con modelos conectados a inventario en vivo; ChatGPT o Gemini te dicen "un vuelo a Madrid cuesta alrededor de 700 dólares" desde su entrenamiento, o desde una búsqueda web que ya está desactualizada. Son dos tecnologías distintas que el público llama igual. Un operador australiano lo dijo sin filtro: el sector está lleno de afirmaciones infladas "95 % de precisión", "ahorra 30 %" que no coinciden con cómo se desempeñan realmente estas herramientas. (Cooee Tours)
Donde buscas está recopilando información para mostrarte el precio que quieres ver: Y SI, acá tenemos el vacío más grande en esta teoría del ahorro. Tanto más información das sobre tus preferencias de viaje y presupuesto más la industria está entrenando los modelos para mostrarte lo que quieres ver y no lo que realmente está en el mercado, una asimetría entre nosotros como público y los motores de búsqueda de servicios en viaje. ¿Entonces estamos ganando o estamos perdiendo?. Delta es un gran ejemplo de esto, anunció que llevaría su tecnología de fijación de precios con IA desarrollada junto a la firma Fetcherr al 20 % de su red doméstica hacia fin de año. Tres senadores estadounidenses respondieron advirtiendo que la fijación individualizada de precios sustituye un precio fijo por uno ajustado a la disposición a pagar de cada consumidor. Delta terminó negando ante los legisladores que use datos personales para fijar precios individuales, aunque mantuvo el despliegue de la tecnología.
Entonces… ¿Estamos ganando?
El terror de la IA: los errores pequeños que terminan sumando cientos de dólares. ¿Cuántos casos no hemos visto de viajeros que no gestionan bien su visado, o que no revisaron una escala en la que no pueden ingresar con su pasaporte? Errores como comprar vuelos sin maletas, hoteles no reembolsables, actividades mal gestionadas… puedo dar miles de ejemplos, y aquí está la caída real. Aunque la IA sí te ayuda a ahorrar TIEMPO, no investigar un poquito más por cuenta propia nos hace propensos a que el ahorro se convierta en gasto.
El resumen de todo esto es un SÍ: sí podemos ahorrar con la IA, pero no en dinero. Ahorramos tiempo en decisiones baratas de corregir, pero nos puede costar caro en decisiones difíciles de deshacer. Depende de nosotros cómo cubrir nuestros planes ante cualquier imprevisto y buscar por cuenta propia diferentes opciones, lejos de una pantalla o con acompañamiento humano, para hacer de nuestro viaje exactamente el que soñamos.
Seguro podrás saber en qué restaurante quieres comer, qué tipo de tiendas visitar, cuáles son los mejores destinos de este o aquel país, dónde conseguir casas de cambio o qué dicen los viajeros de tu hotel. Pero los requisitos de entrada, la vigencia del pasaporte, las tarifas no reembolsables, los seguros y las escalas con visa de tránsito son otra cosa: es mejor que te tomes el tiempo de hacer esa búsqueda muy bien y que te apoyes un poco en agencias, o incluso en personas que ya hayan vivido la experiencia de tu viaje.
La IA no va contigo en ese viaje, así que planifica algunas cosas con amigos y familia. Apóyate, pero sin condicionar, y viaja, viaja, viaja.
Escrito por: Valentina Franco.
CEO: Alavia Ec - Co

